No es cierto que EE. UU. tenga empapelado a Fajardo y a los hermanos por fraude

fake news sergio fajardo

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Me desperté con la sorpresa de que entre mis mensajes de WhatsApp había un titular que decía que tanto a mí como a mis hermanos nos habían empapelado en EE.UU por presunto fraude y posibles nexos con alias El Arquitecto.

Así luce una de las noticias falsas -o fake news- que circula en internet.

No paso un día sin recibir un mensaje de alguien conocido que me escribe: “Mira lo
que están diciendo”. Esto significa que en alguna red o medio de comunicación
apareció un comentario que de una forma u otra pone en cuestión mi honestidad.

El objetivo es claro: dañar la mayor riqueza que una persona puede construir en la
vida: la confianza. ¿Un político confiable? Así pues que poner a circular mentiras
para que se repitan una y otra vez con el propósito de dañar a una persona. Es una
estrategia bien conocida y en Colombia tenemos varios criollos dedicados a dicha
tarea. Mentir y mentir.

Hay varios tipos de mentiras. Unas requieren sofisticación y, sin duda, inteligencia.
Toman partes de información pública, dejan de lado elementos claves del contexto,
cambian o amañan el sentido de algún dato
, se apoyan a veces en testimonios de
personas de reconocida idoneidad, hilan un argumento y finalmente queda todo bajo
el manto de la duda.

Otras formas de agresión mentirosa son un poco menos elegantes. Un famoso dice
algo sin ningún tipo de veracidad y sus seguidores lo repiten incesantemente a
través de las redes. Gota a gota, con paciencia, hasta que miles de personas lo
repitan de memoria. Otros son más grotescos, simplemente inventan las mentiras y
las mandan al infinito mundo digital.
A veces cobran por el servicio a patrocinadores
oscuros que necesitan dañar a alguien. La tarifa va de la mano de la difusión que
se haga en las redes.

¿Qué hacer? Si no hay respuesta aplican el nefasto “por algo será” o “cuando el río
suena…” y, además añaden “él que nada debe nada teme”.
En conclusión “debe
ser verdad”. Responder significa darles reconocimiento y convertirse en sus
prisioneros. Todos los días una nueva mentira y no alcanza la vida para
responderles a los verdugos. Esa es la trampa siniestra. Nunca pierden.

Para mis amigos preocupados por la mentira de hoy, les cuento que no soy ni he
sido socio de ninguna empresa familiar, no he hablado con el señor que mencionan
y no he firmado pagaré alguno. Todo mentiras, como es rutina.

El camino para el 2022 apenas comienza, es bien largo y estará lleno de noticias
falsas y fake news. Respirar profundo y tener mucha serenidad. Después de todo
creo firmemente que la verdad y la decencia siempre salen adelante, aunque a
veces se demoren.

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