Principios de la Coalición de la Esperanza

Principios éticos de la Coalición de la Esperanza

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La Coalición de la Esperanza es una alternativa política y democrática que parte de un profundo sentido ético que guiará nuestras acciones en la campaña y en el Gobierno.

La Coalición de la Esperanza es una alternativa política y democrática que parte de un profundo sentido ético que guiará nuestras acciones en la campaña y en el Gobierno. Tenemos la convicción de que en política “no todo vale”. Los medios y fines están estrechamente ligados, unos y otros deben guardar coherencia y ser consistentes. Por eso, y para recuperar la confianza en la política y la democracia, asumimos los siguientes principios en todas nuestras actuaciones:

1. Construir colectivamente: Somos un proyecto de liderazgo colectivo que suma fortalezas ciudadanas, de movimientos y partidos políticos, organizaciones sociales y de líderes de orígenes diversos en las regiones y los territorios. Por eso no apelamos a modelos personalistas, que buscan fijar en el imaginario la figura de un líder mesiánico como centro de la construcción de la sociedad. La solución a los graves problemas que enfrenta el país depende de esfuerzos colectivos, complejos y continuados. Competiremos de manera fraterna y gobernaremos conjuntamente sumando nuestras experiencias y fortalezas.

2. Proteger la vida: Cada persona, por el hecho de existir, debe ser cuidada, valorada y respetada en su vida. La violencia a la que ha sido sometido el país exige superar la cultura de la guerra y constuir una nueva ética social y pacífica. Asumimos la no-violencia y la resolución pacífica de los conflictos como base fundamental de nuestra actuación política. Nada, y menos la política, justifica el uso de la violencia.

3. Privilegar el bien común y la equidad: En todas nuestras actuaciones privilegiaremos el bienestar general y la justicia social, y protegeremos a los más débiles . Rechazamos el ejercicio de la política como forma de conseguir el beneficio particular. La política pública debe estar orientada al servicio de la ciudadanía y no al enriquecimiento de unos pocos. Le daremos prelación a las políticas y proyectos que conlleven más beneficios para la población pobre y vulnerable.

4. Decir siempre la verdad: Rechazamos el uso del engaño, la difamación, la polarización, el odio y la demagogia para conseguir votos, mejorar la imagen o gestionar lo público. Haremos campaña y gobernaremos con base en la evidencia, el conocimiento y la experiencia. Rechazamos la política basada en mentiras para generar miedo e intolerancia. No haremos promesas que no podamos cumplir. Nos comprometemos a hacer transparente el acceso a toda la información pública y rendir cuentas a la ciudadanía sin distorsión, manipulación o falsedad.

5. Proteger los recursos públicos: La adecuada gestión de los recursos públicos demanda un proceso plural, metódico y responsable de planeación, que garantice eficacia y efectividad para lograr el bien común. El cuidado y mejor uso de los recursos públicos es y será nuestra obligación. El Estado no puede seguir siendo visto como botín de intereses privados. Cuidaremos siempre los recursos públicos como recursos sagrados, que son propiedad de la sociedad y no de quienes los administran. No aceptaremos ninguna financiación de campaña que implique comprometer nuestros principios éticos o programáticos. Nos mantendremos independientes de cualquier poder distinto al otorgado por el voto libre de los electores y rechazamos todas las formas generadoras de la corrupción pública como la compra de voluntades o la representación de intereses particulares.

6. Garantizar el diálogo y la participación ciudadana: En el ejercicio de nuestras acciones asumimos el deber democrático de abrir las cuestiones públicas a la participación e incidencia más amplia posible de la ciudadanía, como un mecanismo para garantizar la legitimidad y efectividad de las decisiones. Trabajaremos con la ciudadanía en la construcción de las propuestas para nutrir nuestras agendas, banderas y acciones. Nuestra lectura de las realidades territoriales, sectoriales y poblacionales estará siempre basada en la participación ciudadana. Esto implicará poner en marcha mecanismos para escuchar y respetar las voces y los saberes diversos de las distintas poblaciones y territorios, con el fin de escoger y recomendar las mejores opciones de inversión y ejecución.

7. Limitar el ejercicio del poder: Solo es posible proteger y profundizar la democracia si quienes gobiernan se someten a las mismas reglas que todos los demás. Por eso, defenderemos la separación de poderes y nos comprometemos a postular en todos los órganos de control a personas independientes cuya tarea sea defender lo público, y no al gobierno. Preservaremos la autonomía de la administración de justicia respecto de los intereses personales y políticos. Creemos en cumplir las reglas, incluso cuando eso implique limitar nuestro ejercicio público. Nunca buscaremos cambiar las reglas del juego democrático para concentrar poder. Siempre defenderemos la libertad de prensa, expresión y cátedra, incluyendo la de quienes nos critiquen. Asumiremos las consecuencias legales y morales de nuestras acciones u omisiones. Denunciaremos ante la justicia todas las actuaciones ilegales de las que tengamos conocimiento durante el ejercicio de nuestra actividad política.

8. Defender la libertad, la igualdad y la dignidad humana: El axioma ético que guiará nuestra acción política es que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Trabajaremos con enfoque de equidad para superar las consecuencias de la discriminación, la desigualdad material y las barreras en el acceso a los derechos de los distintos grupos poblacionales y territoriales.

9. Reconciliar y construir: Nos comprometemos a trabajar para reconciliar al país. Reconocemos y respetamos a quienes piensan diferente. Entendemos que la exposición pública razonada de las distintas visiones de país de manera serena, con espíritu de diálogo y con veracidad es la base para la calidad de nuestra democracia. Tendremos siempre disposición a oír, a corregir con capacidad de auto-crítica los errores, a aceptar los argumentos y a reconocer que nadie tiene el monopolio de las buenas ideas. Gobernaremos para todo el país y no solo para quienes depositen en esta coalición su confianza y su voto.

7 respuestas a «Principios de la Coalición de la Esperanza»

Son los principios que necesita el país para garantizar un fundamento democrático que rija la política y la vida de nuestro país.

Buenos principios auguran buenos comienzos y presagian buena gestión, mi confianza y apoyo para la coalición y ojalà sea un gran paso a la despolarización, la paz y el progreso

Debe quedar por escrito de forma explicita la “Lucha frontal contra la CORRUPCIÓN”. Me gustaría compartirle un par de ideas.

Estoy con ustedes; los considero la esperanza para el país. Su trayectoria política es coherente con lo que uds plantean en esta proclama.

Comparto éstos puntos. Sin embargo es urgente avanzar hacia una alianza con el bloque de izquierda que garantice ganar en primera vuelta. Que se imponga el lenguaje de las alianzas, superando los egos, intereses personales y de rosca. De éso estamos cansados

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